miércoles, 17 de octubre de 2012

¡Nada te detiene!



Es muy incierto decir que hay un sol brillante después de muchas mañanas gloriosas,nadie sabe como será el comienzo de cada día. No conozco - he dicho muchas veces - el paradero de mi destino, no sé si las acciones diarias conlleven o valgan la pena como para esforzarse demasiado en seguir luchando por algo que puede que tenga una final distinto al que espero. Pero , y qué?, mientras tanto yo sigo constante y tenaz ante lo que vivo, porque lo que me enseñaron desde toda una vida es que si empiezas algo lo mejor es mantenerte firme.

Hay ciertas veces en que quizá tus ganas se agotan y quieres desfallecer lentamente ante todo lo que te rodea. Existen miles de emociones rodeándote y quieres desplomarte pero a la vez tu lucha interna con ese juego de sensaciones no quiere perder y sigues en pie aún, porque tu cuerpo y alma te piden que sigas firme, que no pares y que sobretodo te mantengas en pie!.

Quieres llegar a ser feliz dices constantemente y la verdadera felicidad se alcanza en la perfección dicen los filósofos, pero la vida te enseña que mientras más imperfecciones tengas, es muy probable que veas la felicidad después de tantos paraderos cruciales e inciertos. No niego lo que digan las ciencias pero si puedo afirmar lo que te dice la educación del alma...

El cielo y las nubes pueden estar muy oscuros y nublados y el caminar se te hace pesado y cansado, pero sólo tú y nadie más que tú hacen que todo sea distinto, porque está en nosotros mismos en ponerle el matiz diferente a la vida, colocando una pizca de azúcar a los tragos amargos que enfrentamos; añadiéndole un toque de amor a los reniegos y riñas que existen y sobretodo, agregando un poco de sonrisa a las gotas de lluvia que sobre nuestros rostros muchas veces suelen caer.
¿Sufrir? ¿Llorar? , esa es la escencia de la vida y de ello ya no queda renegar.
¿Sonreir?¿ Ser Feliz? es el logro anhelado al que todos queremos llegar...

Desconozco cuanto dure nuestra batalla incesante por llegar al paraíso de algodones de colores, que aunque fantasioso, no es utópico decirlo ni llegarlo a conocer, basta un poco de fe y otro poco más de esperanza.

Mi sol por ahora se mantiene calmado y sereno, una que otra tormenta agobia por momentos la estancia de su resplandor pero todo vuelve siempre a la paz y el viento sopla fuertemente para que los rayos de luz vuelvan a su estado inicial y así poder ver el cielo más azul que nunca.
Ahora depende de los demás, depende de ti responder a si quieres ver una careta pintada de risas y miradas dulces que por detrás esconde llantos y sentimientos opuestos o seguir en la lucha firme de encontrar después de un camino rocoso  lo que tanto anhelabas...
 Tú eres el cielo que tanto quieres ver porque en ti esta la respuesta de lo que sueñas ... 
tú, ¿quieres una pizca de esperanza?..Nadie más que tú es quien tiene la respuesta.persisto e insisto, ahora mi panorama no es el mejor , pero seguiré en pie, mirando de frente y sin detenerme, ya mi camino varios tropiezos ha tenido, y la roca que impide el paso por ahora de seguir, no me parará en nada a lo que yo QUIERO, todo está en ti , en tu mente y en las ganas incesantes de NO RENDIRTE EN EL JUEGO. 

Claudia Patricia Martínez Rabanal



miércoles, 3 de octubre de 2012

Noche serena.

La noche respira
canta la melodía nueva
la armoniza con la música estelar del firmamento.

Esta noche tranquila
las nubes caminan serenas
todo es oscuro
todo color mate
pero la luz de tu rostro es la que ilumina un todo.

Cantan las estrellas un compás nuevo,
un compás que ya quería nacer.

En tu rostro se dibujan las curvas de felicidad
Reflejas en tus ojos: la mirada mia que te contempla.

Y sigue la noche cantándonos.
sigue fija la estrella que nos sigue
Siguen perennes los pasos que nos unen.

Es de noche
el cielo nos observa
las estrellas son nuestra compañía,
nuestros rostros,
nuestros rostros y
nuestras miradas ya se han entrecruzado
nuestras risas han abordado,
porque esta noche! es la noche del firmamento que hemos anhelado

Claudia Patricia Martínez Rabanal